Las energías renovables no convencionales* (ERNC) y, en particular, las energías renovables variables* (ERV), como la solar y eólica, han tenido un desarrollo creciente particularmente acelerado desde el 2015. Las ERNC pasaron de ser menos de 5% de la capacidad total en el 2015 hasta más de 40% en 2023. Esta participación se ha sustentado sobre todo en proyectos de energía solar y eólica, más algunas centrales hídricas, de biogás y biomasa.
La importante presencia de energía eléctrica generada por fuentes más económicas que las fósiles pero variables durante la jornada (ERV), requiere una mayor adaptación de la red eléctrica y de su operación dados los continuos cambios en el aporte de estas tecnologías a la red eléctrica.
* ver glosario.