Regula la fijación de los precios de los servicios no consistentes en suministro de energía, prestados por las empresas concesionarias de distribución, conocidos como “servicios asociados” tales como: arriendo, instalación, cambio o reprogramación de medidor de consumo eléctrico; instalación, retiro o aumento de capacidad de empalmes eléctricos; o revisión de proyectos eléctricos.