ODTE

El nuevo gobierno deberá continuar enfrentando el desafío ineludible de la transición energética

El programa del Presidente electo incorpora la dimensión energética como parte de su propuesta de desarrollo, confirmando que no está en cuestión la pertinencia de la transición, sino la preparación para enfrentar su complejidad.  Esto deberá traducirse en políticas públicas coherentes, con gobernanza clara, viabilidad territorial y sostenibilidad económica. Se plantea una aproximación a la transición energética centrada en la seguridad del sistema, la eficiencia económica y la facilitación de la inversión privada como motores del desarrollo, todo esto con el Estado con un rol de facilitador de manera de modernizar y agilizar los procesos.  

Esta propuesta se enmarca en un sistema energético que ha evolucionado rápidamente en la incorporación de energías renovables en el sector eléctrico incluyendo el crecimiento acelerado de la presencia de baterías, pero que ha avanzado relativamente lento en la electrificación de consumos, con avances sectoriales dispares en términos ambientales y sociales y sin estrategia clara en términos de combustibles fósiles que aún representan ¾ del consumo energético nacional.

Un desafío fundamental será integrar el énfasis en el crecimiento con todas las otras dimensiones de la transición, recuperando también la confianza ciudadana en la institucionalidad que se ha visto afectada por una evolución poco clara de algunas variables esenciales en los últimos años.  El fortalecimiento de la institucionalidad es clave para potenciar el siguiente ciclo de inversiones. 

El ODTE espera poder seguir colaborando con el proceso de transición, proveyendo información para la acción cotidiana de la ciudadanía, facilitando la participación de todos los actores en los debates de política y regulación y anticipando la diversidad de opciones que existe en este camino.