El sector energía es el principal contribuyente a las emisiones de gases de efecto de invernadero. Este sector incluye, principalmente, la exploración y explotación de fuentes primarias de energía, la conversión de las fuentes primarias de energía en formas utilizables (energía secundaria), la transmisión y distribución de los combustibles y el uso de combustibles en aplicaciones estacionarias y móviles. Las emisiones de GEI se miden en dióxido de carbono equivalente (CO2e): una tonelada de CO2e (tCO2e) es un volumen de emisión de algún gas de efecto invernadero equivalente a una tonelada de CO2.
Las emisiones totales de Chile y las del sector energético han crecido sostenidamente en las últimas décadas, aunque las del sector energía lo han hecho algo menos (información oficial disponible hasta 2020).