Como resultado de la mayor participación de las energías renovables en la capacidad instalada (es decir, en la capacidad máxima de generación) y el bajo costo marginal de las fuentes renovables, la generación eléctrica renovable efectiva (en cada año) ha ido creciendo hasta el punto en que (excluyendo las fuentes hídricas) es esencialmente igual a la generación con energías fósiles. Si se suma la generación hídrica, la electricidad que consumimos las chilenas y chilenos es mayoritariamente renovable.
Este resultado es un gran avance, si bien aún las fuentes térmicas fósiles siguen representando más de 1/3 de toda la generación. El plan para cerrar las centrales a carbón hacia el 2040 debería reducir aún más este porcentaje y adicionalmente casi todos los nuevos proyectos corresponden a energías renovables y almacenamiento.
1 Se debe notar que parte de la generación eléctrica de las energías renovables variables no puede ser aprovechada y se “pierde” (lo que se conoce como “vertimientos”) pues no se puede usar al momento de ser producida por falta de transmisión o demanda. En 2024, el Coordinador Eléctrico Nacional informó que los vertimientos alcanzaron casi 6.000 GWh lo cual es una proporción significativa de lo efectivamente producido en el año (unos 34.500 GWh)