Por otra parte, en la medida que la electrificación avanza como parte de la transición, la seguridad energética dependerá en mayor medida de la capacidad del sistema para permitir la disponibilidad de electricidad en todo momento. En consecuencia, se vuelve fundamental acotar las interrupciones en el servicio. En el mundo se suele medir el tiempo medio (en horas) de interrupción por cliente (SAIDI, por sus siglas en inglés); es decir, el tiempo promedio de interrupciones que sufren los clientes en una determinada área.
Como se ve a continuación3, este indicador ha mejorado de manera muy significativa en Chile, impulsada por regulaciones que se han vuelto más exigentes. Sin embargo, hay bastante por hacer para que los sistemas chilenos tengan el nivel de confiabilidad de los sistemas de países desarrollados. La mayor parte de los países de la OCDE tienen valores de SAIDI menores a 1,5 horas (incluso en varios países es bajo media hora anual), aunque excluyendo eventos extraordinarios. Adicionalmente, la dispersión en Chile es muy alta con algunas comunas que superan por mucho al promedio nacional (¡hasta 10 veces!).
Las interrupciones se clasifican en:
- Internas: producto de fallas en instalaciones de las empresas del segmento de distribución.
- Externas: producto de fallas en instalaciones de las empresas del segmento de generación y transmisión.
- Fuerza Mayor: las que consideran hechos que caen en dicha categoría.
3. Información obtenida de “Energía Abierta”. http://energiaabierta.cl/categorias-estadistica/electricidad/?_sft_etiquetas-estadistica=saidi