La Agencia Internacional de Energía (IEA), a solicitud del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón durante la Presidencia del G7, analiza la evolución de la política de eficiencia, indicando que los gobiernos y los ciudadanos deben actuar con mayor ambición para adoptar políticas destinadas a conseguir la transición energética. Se plantea que, a medida que se electrifica el sistema energético, se vuelve esencial una mayor flexibilidad del sistema y de medidas de respuesta a la demanda.
En el informe, se identifican dos categorías de palancas para acelerar las transiciones a la energía limpia: palancas de flexibilidad y palancas de compromiso en el desarrollo de políticas de eficiencia energética. Las palancas de flexibilidad se centran en aspectos del sistema eléctrico como el acceso, la fiabilidad, la capacidad de respuesta y la asequibilidad. Mientras tanto, las palancas de compromiso se enfocan en la interacción de los consumidores con el sistema energético, ya sea a través de decisiones deliberadas o comportamientos inducidos.
Se indica que las políticas de eficiencia energética diseñadas adecuadamente no solo reducen la intensidad energética, sino que también proporcionan la flexibilidad, gestión y respuesta a la demanda necesaria para acelerar las transiciones hacia energías limpias. Asimismo, se destaca que, para una acción rápida y transiciones inclusivas, es importante poner a las personas en el centro del sistema energético, creando conexiones esenciales entre los consumidores de energía y el sistema.
En resumen, el informe muestra cómo los gobiernos han comenzado a transformar sus políticas de eficiencia energética y disponen de herramientas, tecnologías y medidas necesarias para aumentar la ambición y acelerar el progreso global hacia la transición energética. Es un llamado a la acción para los gobiernos, empresas y ciudadanos, subrayando que la adopción de las políticas y programas es imperativa para alcanzar un futuro energético sostenible y equitativo.
