Las ventajas del uso de energías limpias son múltiples y constituyen un elemento esencial en la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global. Generadas en su mayoría a partir de recursos renovables, como la energía solar o el viento, presentan múltiples beneficios para las personas, los países y el planeta.
Entre los principales beneficios se encuentran:
- Contribuyen a la lucha contra el cambio climático: al no generar gases de efecto invernadero ni emisiones contaminantes, ayudan a frenar el cambio climático, reducen el calentamiento global y cuidan al medioambiente.
- Ahorro: Los precios en tecnología para las energías renovables disminuyen con rapidez. Según la ONU los costos de la electricidad proveniente de la energía solar cayeron alrededor del 85 % entre los años 2010 y 2020 y los de la energía eólica con ubicaciones en tierra y en alta mar bajaron cerca de un 56 % y un 48 %, respectivamente. Se espera que esta situación se mantenga en los próximos años. Además, al ser producidas localmente no tienen los costos asociados al comercio internacional.
- Facilitan la autonomía energética: al ser producidas de manera local presentan la ventaja que permite que los países puedan aumentar su independencia energética. Actualmente, la mayoría de los países requieren de petróleo para generar energía, el que, principalmente, se importa.
- Seguridad: son energías seguras que no suponen riesgos como puede ocurrir con la energía nuclear u otras energías más peligrosas.
- Fomentan el empleo local: la existencia y desarrollo de las energías limpias genera empleo en el sector e impulsa la economía de los países. Además, generan una base de conocimientos que impulsan el desarrollo de los países.
- Beneficios para la salud: según la OMS, 3,2 millones de personas fallecen cada año por enfermedades causadas por el uso de combustibles y tecnologías contaminantes (leña entre otros) que aumentan la exposición a niveles tóxicos de contaminantes en el aire de interiores. Por su parte la ONU indica que la contaminación atmosférica es el mayor contribuyente ambiental a las muertes prematuras, al causar unos siete millones de ellas cada año. De esta manera el uso de energía menos contaminantes genera un beneficio directo en la salud de las personas.
¿Cómo avanzamos en Chile?
Las cifras entregadas recientemente por el Coordinador Eléctrico reflejan que durante el primer trimestre de 2024 la generación eléctrica en base a energías renovables no convencionales (ERNC) alcanzó un 41% del total de la energía producida en Chile. En la misma oportunidad, se destacó que “la
producción de energía solar subió 13%, la eólica 7% y la hidráulica 44% durante los primeros 3 meses del año 2024 respecto del mismo periodo del año pasado”.
Estas cifras se complementan con lo señalado por la directora ejecutiva de ACERA, quién señaló en diciembre pasado que “existen 374 proyectos en construcción entre ERNC, sistemas de almacenamiento y ERNC con sistemas de almacenamiento, por un total de 6.806 MW, constituyendo el 95% de los proyectos en construcción para esa fecha. La inversión estimada asociada a estos proyectos alcanza los 6.733 millones de dólares.”